Si se enreda en interminables discusiones filosóficas, trate de no dirigirse a sus interlocutores como si estuviese dictando cátedra. Deje a un lado los atisbos de soberbia y busque en compañía de la humildad y el respeto el mejor sitio en cada conversación. Se enriquecerá intelectualmente. Si tiene hijos, no tome el hecho de dedicarles tiempo como... Leer